Ecuador avanza hacia una legislación sobre Inteligencia Artificial
Por: Santiago Peña A.
La Asamblea Nacional, a través de la Comisión Especializada Permanente de Educación, Cultura, Ciencia, Tecnología, Innovación y Saberes Ancestrales, ha presentado el Informe para Primer Debate del proyecto de Ley Orgánica de Inteligencia Artificial. Esta actividad legislativa, marca un paso necesario en el camino hacia una gobernanza tecnológica responsable en el país.
El objeto de esta ley, es fomentar la investigación, innovación y uso ético de sistemas de inteligencia artificial (IA), garantizando la protección de derechos fundamentales, la transparencia algorítmica, la inclusión digital y la sostenibilidad ambiental.
Aspectos destacados:
- Principios rectores: Se establecen once principios, entre ellos, el de equidad, protección de datos, transparencia, supervisión humana, sostenibilidad y beneficio social.
- Regulación y control: creación de una Autoridad Nacional de Control en IA a cargo del Ministerio de Telecomunicaciones, con amplias facultades de auditoría, inspección y sanción.
- Fomento a la innovación: incentivos a la investigación, incorporación de formación en IA en el sistema educativo, atracción de inversiones tecnológicas y apoyo a startups del sector.
- Propiedad intelectual: se obliga a etiquetar productos generados por IA y se prohíbe el uso de obras protegidas sin consentimiento expreso.
El proyecto consolidó dos propuestas legislativas y fue enriquecido con aportes técnicos de organismos nacionales e internacionales, expertos académicos, instituciones públicas, sociedad civil y sector privado, mediante mesas técnicas y sesiones de socialización.
Aunque el proyecto de ley representa un avance importante y oportuno, subsisten varios desafíos:
- La normativa plantea principios sólidos, pero queda por ver si las herramientas de control propuestas serán efectivas frente a riesgos emergentes, como los sesgos algorítmicos, la vigilancia masiva o la manipulación de información.
- El Ministerio de Telecomunicaciones asume un rol central en la supervisión, sin que se exponga con claridad si cuenta con los recursos humanos y técnicos necesarios para ejercer estas funciones de manera ágil y rigurosa.
- La ley aspira a regular una tecnología en constante evolución. Se requerirá una aplicación ágil, evaluaciones periódicas y apertura a reformas, para evitar que la normativa se torne obsoleta o ineficaz frente a nuevos desarrollos.
- Si bien se promueve la innovación, la carga regulatoria sobre los desarrolladores y usuarios podría desincentivar a actores emergentes si no se establece una diferenciación proporcional según el riesgo y escala del uso de IA.
- Se destacan compromisos con la accesibilidad y los grupos prioritarios, pero no se explicita cómo se garantizará que la IA no profundice la brecha digital existente ni cómo se protegerá a comunidades vulnerables de sus posibles impactos negativos.
El informe se inspira en buenas prácticas como el Reglamento de la Unión Europea sobre IA, la Ley Modelo del PARLATINO y la Recomendación sobre Ética de la UNESCO, alineando al Ecuador con estándares globales en derechos humanos, innovación responsable y sostenibilidad.
El proyecto de Ley Orgánica de Inteligencia Artificial es un paso necesario y valioso, pero su impacto dependerá de su implementación efectiva, la capacidad institucional para su control, y el compromiso de todos los actores para una gobernanza tecnológica ética, inclusiva y centrada en el ser humano.